Los equipos de seguridad ferroviaria se encargan cada día de que millones de personas lleguen a su destino de forma segura y fiable. Están presentes en las estaciones, acompañan a los trenes, ayudan a los pasajeros, hacen cumplir las normas de la empresa e intervienen cuando las situaciones se agravan. Sin embargo, aunque su labor es indispensable para la seguridad, ellos mismos son cada vez más a menudo objeto de insultos y agresiones físicas.
Las cifras actuales del informe de seguridad del transporte ferroviario de cercanías de Renania del Norte-Westfalia muestran un preocupante aumento de los incidentes relacionados con la seguridad en el transporte de cercanías. Los más afectados son el personal de control, de servicio y de seguridad, que está en contacto directo con los pasajeros a diario. Y los insultos son, en este contexto, uno de los incidentes menos graves. Los empleados de seguridad denuncian a diario amenazas y agresiones físicas.
Los empleados de Stölting Service Group están en primera línea
El personal del transporte público de cercanías desempeña una función importante. Orienta a los usuarios, vela por la seguridad y actúa de forma preventiva. En particular, los controles de billetes o la aplicación de las condiciones de transporte dan lugar cada vez con más frecuencia a conflictos. Lo que antes se consideraba una situación excepcional y aislada se está convirtiendo en un problema estructural. Los expertos y los responsables ya hablan de un cambio social en el trato hacia las figuras de autoridad y de una notable disminución del respeto mutuo. Para Stölting Service Group está claro: las agresiones a los empleados no deben convertirse en algo habitual.
Como proveedor de servicios especializado en el sector ferroviario, Stölting Service Group lleva años apostando por equipos cualificados y con formación profesional. Nuestros empleados contribuyen de forma indispensable a la movilidad de millones de personas. Por eso es aún más importante reforzar continuamente su propia seguridad.
Por ello, los responsables políticos, las asociaciones de transporte y las empresas de seguridad están trabajando conjuntamente en nuevas medidas. Entre ellas se incluyen, entre otras:
- el uso más generalizado de las cámaras corporales
- sistemas modernos de videovigilancia
- contrataciones adicionales de personal
- Cursos intensivos de gestión de conflictos y comunicación
- una estrecha colaboración entre las empresas de transporte, los proveedores de servicios de seguridad y las autoridades
En Stölting, las patrullas en parejas, las cámaras corporales y las porras multiuso ya son obligatorias. La experiencia adquirida en diversas intervenciones demuestra que la mera presencia visible tiene un efecto moderador y puede evitar que la situación se agrave desde el principio.
El aprecio y el respeto son IMPRESCINDIBLES
Detrás de cada uniforme hay una persona. Todos los pasajeros pueden aportar su granito de arena, tratándose con respeto y mostrando consideración mutua, incluso en situaciones críticas.
Nuestros empleados no son meras instancias de control anónimas, sino profesionales comprometidos que asumen a diario la responsabilidad de velar por el bien común. Precisamente por eso se necesita un mayor reconocimiento social, más valentía cívica y una postura clara contra cualquier forma de violencia. Azzedine Saadou lleva ocho años trabajando en Stölting y cuenta en RTL West los crecientes retos a los que se enfrenta en su día a día laboral y cómo Stölting le apoya.
Juntos contra la violencia en el transporte público
Stölting Service Group apoya a todos sus empleados.
“Invertimos continuamente en conceptos modernos de seguridad, asistencia técnica y en la formación y el perfeccionamiento de nuestros equipos. Al mismo tiempo, nos comprometemos a sensibilizar a la opinión pública sobre los retos diarios a los que se enfrentan nuestros empleados en materia de seguridad ferroviaria”, afirma Frank Breuer, director general de Stölting Trainservice GmbH.
Quien vela a diario por la seguridad de los demás merece, a su vez, la mejor protección posible.
Solo juntos podemos garantizar que las estaciones y los trenes vuelvan a ser seguros, tanto para los pasajeros como para quienes asumen esa responsabilidad cada día.
NOSOTROS NOS ENCARGAMOS. SEGURIDAD FERROVIARIA.